En una clase de Sistemas Operativos, el profesor hacia referencia a un congreso de tecnología al cual asistió, sobre unos términos relatados en este, como si se tratara de dos especies de humanos.
La primera especie hablan el lenguaje de un mundo futurista de manera natural, y no entienden los métodos de la educación tradicional. Todo es muy lento para ellos, no conciben que los cuadernos no les responda como lo hace la pantalla de su teléfono celular o una consola de juegos y su atención cambia continuamente de foco, claro en función de los avances tecnológicos, estos son los nativos digitales arraigada en la pura juventud.
La segunda especie, son los inmigrantes digitales, viven fascinados de las estructuras interactivas mas comunes como correos, foros, redes sociales entre otros, y el teléfono móvil es el medio de transición de toda actividad humana entre el pasado y el presente . Viven una perenne decepción ante ante la desesperada falta de interés por los formatos convencionales por parte de los nativos digitales.
Pero bien, considerando todo lo anterior, estamos en presencia de una brecha entre estas dos especies, que viene haciendo mella en el proceso de educación reflejo de esto, es el analfabeta funcional tecnológico, es inaceptable que un profesor sea renuente al cambio, en asumir el uso de la tecnología como instrumento educativo, colocándose en desventaja antes sus alumnos, dejando su condición de facilitador para convertirse en el obstáculo mas peligroso, al ser en este caso un ente generador de pesimismo, conformismo y mediocridad. Pero como revertir la situación?.
Estamos asumiendo al alumno como el nativo digital, A la antigua las bibliotecas vivían abarrotadas de estudiantes y los profesores eran dueños de la verdad soportada en los libros de la biblioteca, hoy no. Hemos invertido los papeles, el nativo digital considera ser dueño de la verdad que soporta en toda la información dispuesta en internet y las bibliotecas están abarrotadas ahora de analfabetas funcionales tecnológicos que buscan bajo cualquier argumento no enfrentar la realidad y vivir a espaldas del futuro. En función de invertir este cuadro entra en acción el inmigrante digital, quien hasta hace no mucho era miembro de la antítesis, pero como logro romper el cerco?. Sencillamente una sola cosa, la necesidad. No es que el sea equiparado al nativo digital en todas sus facultades, tiene deficiencias, pero logro derrotar el monstruo del miedo al cambio.
Lo ideal es crear el clima de necesidad, a partir de exigir a los educadores el manejo de tecnologías de la información con carácter obligatorio, en el buen sentido de la palabra, colocándolos entre la espada y la pared ante la búsqueda de oportunidades laborales, siendo el estado sus leyes y procedimientos el brazo ejecutor de esta acción, execrando a los analfabetas a la extinción , al olvido o convertirse en neo inmigrante digitales.